¿Cómo se va armando PIAFF?

Hacia 1980 Gastón Mazieres y María Cristina Ravazzola toman un curso intensivo de formación en Terapia Familiar Sistémica en Palo Alto, California, USA, a cargo de Carlos Sluzky, Watzlawick, Dora Fried Schnitman y Celia Falicov. A ese curso asiste también Silvia Crescini. Los tres estaban muy interesados en continuar aspectos vivenciales de esa formación y al volver a Argentina establecen encuentros sistemáticos entre ellos en los que intercambian supervisiones de sus casos clínicos representándolas psicodramáticamente.

En ese mismo año, María Cristina Ravazzola participa del primer grupo de la formación intensiva para extranjeros que organiza un grupo de 4 terapeutas familiares en Roma (Mauricio Andolfi, Carmine Sacu, Paolo Menghi y Ana María Nicoló).

A partir de estos antecedentes y de ese trabajo conjunto de Gastón Mazieres, Silvia Crescini y María Cristina Ravazzola, apoyados por colegas de otras organizaciones como FIAP (en ese entonces liderada por las licenciadas Elina Dabas y Silvia Knetcher) los tres comienzan a armar talleres de fin de semana de trabajos acerca del self del terapeuta, talleres con ejercicios pautados para adquirir progresiva conciencia de las propias emociones y reacciones, así como de las propias habilidades y dificultades en la tarea terapéutica. Esos talleres se llamaron ESE (Entrenamiento Sistémico Experiencial), teniendo en cuenta que les atraía especialmente el modelo desarrollado por Carl Whitaker (terapeuta familiar de USA) que él mismo llamaba modelo experiencial.

Por ese tiempo, Gastón Mazieres junto con Estrella Joselevich, Susana Barilari, Silvia Mesterman, Inés Dates, Alba Schabas, Silvia Crescini y María Cristina Ravazzola habían comenzado una experiencia de asistencia familiar alternativa a la internación en el Hospital Psiquiátrico de Buenos Aires (Hospital Borda) donde Gastón Mazieres y María Cristina Ravazzola habían sido residentes de Psiquiatría. A esta actividad concurría un grupo de profesionales más jóvenes que estaban también a cargo de las entrevistas que supervisaba Gastón Mazieres. Continuando con esa actividad, Gastón Mazieres y María Cristina Ravazzola llegaron a organizar en ese hospital un congreso sobre “Fracasos en las terapias con pacientes graves” en el que se debatieron estrategias para los tratamientos de esos pacientes a partir de las experiencias de profesionales de diferentes líneas de trabajo terapéutico.

En 1983, como consecuencia de una exigencia del servicio de que adhirieran a una línea que no representaba su manera de trabajar con las familias, Gastón Mazieres y María Cristina Ravazzola decidieron dejar esta tarea del Hospital y continuar con su práctica privada. Fue entonces que los terapeutas jóvenes a quienes supervisaban los convocaron para que armaran en su consultorio los programas que se plasmaron con el nombre de PIAFF porque querían continuar practicando y aprendiendo.

Así nace PIAFF como programas de asistencia, investigación y formación en familias y en terapia familiar sistémica, con un carácter marcado de formación con entrenamiento del self del terapeuta, con fuerte compromiso clínico, en ese momento atendiendo familias derivadas desde la organización familiar-escolar Beteinu.

La formación en estos programas nunca fue escalafonada sino que quienes participaron acompañaron a los docentes por períodos de tiempo que tenían que ver con las necesidades y oportunidades de cada persona. Hacia 1990, Gastón Mazieres y Susana Barilari fundaron una organización dedicada a la rehabilitación de jóvenes adictos a drogas (Fundación Proyecto Cambio), lo que motivó que Gastón Mazieres fuera alejándose de los programas de formación, que fueron quedando a cargo de María Cristina Ravazzola, quien continuó con las tareas de entrenamiento del self, con un fuerte acento en la incorporación de las perspectivas de género en la psicoterapia. También se intensificaron las consultas y las investigaciones en torno al tema de la violencia en las relaciones familiares, tema que es hoy central en PIAFF.

Las necesidades derivadas de las consultas por problemas asistenciales de litigios matrimoniales, regímenes de visitas y tenencias de hijos postdivorcio, abusos de personas en las familias, etc. fueron convocando el armado de programas de trabajo en Consultorías Familiares para las familias y los profesionales del ámbito jurídico. A su vez, las necesidades de trabajo en equipo para abordar estos temas tan complejos, fueron modelando a PIAFF en tareas compartidas por sus miembros, supervisión de los programas en marcha, debate de temas conflictivos, talleres temáticos, intercambios de saberes entre sus integrantes, etc., que es nuestra modalidad de funcionamiento actual.

Recientemente se ha formado, por iniciativa de Alicia Bitton y Marcelo Choclín, la red PIAFF que reúne a profesionales que participan y han participado de los Equipos, que tienen interés en continuar desarrollando actividades en la línea del funcionamiento y pensamiento que compartimos.

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